Asimilar la pérdida de un ser querido

No es fuerte el que no necesita ayuda, sino el que tiene el valor de pedirla cuando la necesita

El duelo psicológico es el estado y proceso que sigue a la pérdida de un ser querido. Esta pérdida es definitiva y por ello se asocia generalmente a la muerte, pero se puede dar duelo sin muerte (como por ejemplo: tras la ruptura de una relación, en la que se tiene una pérdida. Supone un proceso más o menos largo y doloroso de adaptación a la nueva situación.

Integrar el duelo es todo un proceso que tiene como intención reconocer el dolor que nos produce la pérdida. Aceptar que nos duele, aceptar su ausencia, aceptar que ha muerto,o se ha ido manifestar el dolor e iniciar el camino de regreso a la realidad y a nuestro propio orden de las cosas.

El duelo no está sólo conectado a la pérdida de un familiar , amigo , pareja o animal doméstico. Cualquier tipo de cambio en nuestras vidas tiene la capacidad potencial de provocarnos la necesidad de procesar un duelo.

Las experiencias dolorosas que no sean procesadas de una manera saludable pueden causar síntomas neuróticos y afectar de esta manera nuestra calidad de vida.

Algunos de los síntomas expresados ​​entonces pueden ser culpabilidad, ansiedad, depresión, rabia, ataques de pánico, supresión o sobre expresión de sentimientos. Por eso se cree que una pérdida necesita expresar un principio y una clausura.

Debes enfrentarte al dolor, aprender de él, darle un sentido y en ese proceso encontrar un nuevo significado a la vida. En el tratamiento del duelo, el terapeuta ayuda a la persona doliente a explorar, elaborar y resolver la pérdida, identificando y entendiendo sus sentimientos y pensamientos, planificando y poniendo en práctica estrategias para reconstruir su vida y restaurar el equilibrio perdido; también completando cualquier cuestión no resuelta con el fallecido, para ser capaz de decir un adiós.